Tradición clásica

From Dictionary of World Literature
Jump to: navigation, search

por Carlota Elvira Araya Núñez, Carmen Bascuas Sánchez, Olga María Cárcamo González

Tradición clásica (inglés classical tradition): es la pervivencia de elementos y cánones griegos y su influencia en la literatura occidental.

Contents

Definición extensa

La tradición clásica es la transmisión del legado de los mejores autores de la antigüedad. Aunque por clásica debemos entender toda la literatura conservada de la antigüedad grecorromana. Es una juntura de carácter historiográfico, concebida, sobre todo, para referirse a un tipo de relación entre las literaturas antiguas y las modernas, una vez las primeras quedaron concebidas como objetos de estudio diferenciados de las segundas. En un principio, al hablar de tradición y de estudios tradicionales se entendía, por definición, la adscripción al ámbito culto de la herencia grecolatina. En cierto momento se hizo pertinente la precisión del adjetivo "clásica", ante el avance del estudio de las nuevas tradiciones, populares y modernas. El antiguo adjetivo "clásica" es una metáfora tomada del ámbito social para designar a los mejores autores en una ideal y atemporal república literaria. Por lo tanto añadió a su carácter estético una dimensión histórica: literaturas y lenguas clásicas. Asimismo, su sentido se fue restringiendo frente a lo moderno, cristiano y popular.

Historia del concepto

En 1830 la literatura clásica no es literatura popular, ni oriental ni cristiana. Se alimenta únicamente de la literatura griega y de la literatura latina. Se comienza a hablar de tradición clásica en 1872 de la mano de Domenico Comparetti con el libro Virgilio en el Medioevo. Antes solo se hablaba de tradición grecolatina. Se añadió el sustantivo tradición al adjetivo clásica porque en el romanticismo a la tradición de los clásicos se unieron otras nuevas tradiciones: tradición popular y tradición moderna.

En el siglo XIX el adjetivo clásico equivale a pagano frente a lo cristiano y medieval; a lo antiguo frente a lo moderno; a lo culto frente a lo popular. A finales del siglo XIX nace la disciplina Tradición Clásica como estudio de la pervivencia de la literatura grecolatina en las literaturas modernas. La literatura grecolatina sería pagana, antigua y culta.

Después de la II Guerra Mundial la tradición clásica alcanza su mayoría de edad gracias al libro de Gilbert Highet titulado “the classical tradition” publicado en 1949. Hay una universalización del estudio de la tradición clásica. Y un cuestionamiento de la cultura europea y su legado clásico por otras culturas emergentes. Las diferencias del significado de esta definición a la anterior de Comparetti son claras, puesto que Comparetti mantiene el concepto tal y como se concebía en la Edad media: “el legado grecolatino pagano”, mientras que Highet ya lo menciona como la influencia de la cultura clásica en el mundo moderno.

En la actualidad, constituye una defensa y reivindicación de la cultura grecolatina en occidente. La deuda con las raíces grecolatinas constituye un hecho histórico e innegable, que ha conformado la mentalidad contemporánea. Se hace preciso un estudio que analice el significado histórico del legado clásico en cada una de las disciplinas. Hasta el momento hay historia literaria como la de Highet o Curtius, que sigue el rastro de las formas y los motivos clásicos en la literatura moderna, historias de la filología clásica que trazan una historia del pensamiento clásico: las de John Edwin Sandys o Rudolf Pfeiffer, y las muchas monografías sobre la influencia de la cultura grecolatina en determinadas parcelas del saber y la cultura actual.

Desarrollo

Los griegos establecieron los principales géneros literarios, que hoy se siguen cultivando en nuestras literaturas modernas (poesía, lírica, épica, fábula, teatro, en su doble vertiente de tragedia y comedia, historia, novela, oratoria, literatura científica, etc.) La literatura latina imitó, en lo esencial, los géneros desarrollados por los griegos, adaptándose a su idiosincrasia y creando alguno nuevo, como la sátira. Las obras de los grandes autores grecolatinos se establecieron como modelos clásicos que, bien como inspiración, bien como rechazo, han estado presentes a lo largo de toda la historia de la literatura occidental.

La influencia de las antiguas civilizaciones clásicas y, en concreto, de su literatura, impregna de tal manera nuestra civilización y cultura, que es imposible sistematizarla. Nos debemos conformar con llamar la atención sobre algunos hitos destacados. El primer género literario surgido en la antigua Grecia, al tiempo que los griegos recuperaban la escritura, fue la épica. Los griegos comienzan su literatura con sus dos obras maestras, la Ilíada y la Odisea, atribuidas a Homero. Su influencia en la literatura occidental es tan intensa y permanente que su rastreo meticuloso resultaría imposible. Dieron forma al género épico, que canta las hazañas de los héroes, y que se ha cultivado en todas las principales literaturas europeas, ya desde su imitación latina, la Eneida de Virgilio, hasta el Poema de Mio Cid, pasando por la Canción de Roldán en Francia o el Anillo de los Nibelungos en Alemania.

El ciclo troyano, los sucesos que rodearon la guerra de Troya, fue uno de los temas principales en el nacimiento de los poemas narrativos medievales (Le Roman de Troie, del s. XII es el más destacado) y las aventuras de Ulises han sido recreadas sin fin en nuestra literatura del Siglo de oro (la Circe, de Lope de Vega, El mayor encanto, amor, de Calderón de la Barca). La poesía también se ha inspirado en la fascinante peripecia de Ulises, como la célebre composición del poeta alejandrino Cavafis (1863-1933), cumbre de la literatura griega moderna.

La comedia nueva de Menandro, pasando por los grandes comediógrafos latinos, Plauto y Terencio, desemboca en la comedia costumbrista y de enredo, en Molière y Lope de Vega. Teatro para divertirse, para pasar el tiempo riéndose de la comicidad verbal y de las situaciones disparatadas. Un tipo de espectáculo que, andando el tiempo, vendrá a dar en la expresión artística por antonomasia del siglo XX, el cine. El avaro, de Molière no es sino una adaptación de La comedia de la Olla, de Plauto, a su vez imitación de una comedia perdida de Menandro.

La novela es un género tardío y menor en la tradición clásica grecolatina, que no fue concebida en un principio para el disfrute personal, sino colectivo. Con todo, la novela moderna no sólo tiene su precedente en la novela grecolatina, sino que también hunde sus raíces en la tradición épica, como en el Ulises de James Joyce. Se puede considerar a la novela bizantina, la primera manifestación de este género en el s. I a.C. como una versión “burguesa” de la épica. Contiene en sí esa necesidad de vivir una serie incontable y rocambolesca de pequeñas aventuras. Así eran las Etiópicas de Heliodoro, y así son la mayoría de nuestras novelas modernas. Sin embargo, en Roma la novela alcanzó mucha mayor profundidad, al asumir el malestar social en una época de inestabilidad y cambio: las dos grandes novelas romanas. El Satiricón de Petronio y el Asno de oro de Apuleyo, son un digno precedente de la mejor novelística moderna, y de manera muy directa, de nuestra picaresca. De Lazarillo o del Quijote.

Cuesta imaginarse la existencia de un historiador moderno, sin el precedente de Tucídides, el gran historiador griego, el primero que fue riguroso con las fuentes, contrastando varias para quedarse con la más verosímil, que contó acontecimientos contemporáneos de los que él había sido testigo, que desterró de su análisis histórico de la intervención divina, que vio más allá de los meros acontecimientos con su profundidad analítica. Quien advirtió que no conocer lo que ha pasado condenaba a las personas a repetir sus errores. Tucídides no fue superado en Roma, aunque si seguido, por otros grandes historiadores, como Tácito. Pero nunca la expresión literaria de la historia, convertida casi en una ciencia positiva, volvió a llegar al nivel de estos grandes historiadores antiguos y algún otro (Herodoto, Jenofonte, Tito Livio… ). Demóstenes y Cicerón, los dos grandes oradores y abogados de la antigüedad. Una oratoria cargada de sabiduría, de profundidad histórica, de ejemplos y de u fino sentido artístico.

El pensamiento filosófico, tal vez la creación más genuina del talento griego, de donde derivaron todas las ciencias modernas, alcanzó su cénit en la Atenas de los siglos V y IV a.C. La tradición filosófica posterior ha recurrido una y otra vez a las fuentes, para afirmarlas o negarlas, adaptarlas o enfrentarse a ellas. San Agustín es el Platón cristiano, Santo Tomás de Aquino, el Aristóteles medieval, Marx, el Demócrito moderno. El estagirita se repite en la cultura musulmana, en Avicena, en Averroes. Luego aparecen los grandes sistemas filosóficos europeos, pivotando entre el materialismo y el idealismo, ya planteados hace siglos.

Ejemplificación

En la Edad Media ya sentíamos la influencia de la literatura grecorromana con obras como Roma de Troie, por Benoît de Sainte-Maure, donde el autor ubica la historia y algunos personajes de la Ilíada en un poema novelesco con giros románticos, característicos del romance cortés. En el siglo XX la tradición clásica sigue fuerte en la literatura, esto lo vemos en Freda, de Unamuno, o en el popular Ulises de Joyce.

Voces relacionadas

tradición popular; tradición moderna; literatura clásica; tradición literaria.

Bibliografía

  • GARCÍA JURADO, F., "¿Por qué nació la juntura Tradición Clásica? Razones historiográficas para un concepto moderno". Cuad. fil. Clás. Estud. Lat. 27, 1 (2007).161-192.
  • LIDA DE MALKIEL, MARÍA ROSA., La tradición clásica en España. Barcelona: Ariel, 1975.
  • SIGNES CODOÑER, JUAN., El legado clásico desde la Antigüedad hasta la Revolución Francesa. Madrid. Cátedra, 2005.
  • HIGHET, GILBERT., La tradición clásica: influencias griegas y romanas en la iteratura occidental. Fondo de Cultura Económica, 1978.
  • MURRAY, GILBERT., The classical tradition in poetry: the Charles Eliot Norton lectures. 1st. Ed. New York: Vintage Books, 1957.
  • GONZÁLEZ ROLÁN, TOMÁS., La tradición clásica en España: (siglos XIII-XV). Rolán, Pilar Saquero Suárez-Somonte, Antonio López Fonseca. Madrid: Ediciones

Clásicas, 2002.