Oralidad

From Dictionary of World Literature
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por Rubén Canosa Leiro, Nuria Fariña Candal, Raquel Alonso Docampo

Oralidad (inglés: orality): medio de transmisión de hechos reales o ficticios empleando expresión hablada y apoyándose en los gestos, donde emisor y receptor deben estar presentes en el proceso comunicativo.

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Definición extensa

Medio de transmisión (intercomunicación) de hechos reales o ficticios empleando expresión hablada y apoyándose en los gestos; proceso comunicativo en el cual emisor y receptor deben estar presentes para la total comprensión de los conocimientos presentes en la sociedad. Algunas características de la oralidad son: la espontaneidad, la inmediatez, la inestabilidad, el dinamismo, la riqueza y la complejidad gramatical.

Historia del concepto

La oralidad está presente en la histórica desde tiempos muy primitivos como un medio de comunicación antecesor a la escritura, siendo ésta última dependiente de la primera. Ésta presenta un desarrollo ascendente que va desde lo más básico (una onomatopeya o un fonema) hasta lo más complejo (un discurso). La oralidad en algunos casos ha sufrido un proceso evolutivo que culmina en un sistema de codificación escrita, considerando la escritura como un avance que ha logrado el desarrollo de muchas civilizaciones en determinados ámbitos de la sociedad, tales como: la cultura, la política, la economía… en contraposición a la etapa histórica anterior (prehistoria) donde el lenguaje oral era el medio de expresión predominante en la humanidad.

En sus estudios relacionados con la literatura épica, Milman Parry, junto con Albert B. Lord, muestra teorías revolucionarias en el campo de la oralidad. En lo que respecta a la Ilíada y a la Odisea, demuestra que su origen era oral, con fórmulas aprendidas por un rapsoda. En el caso de Albert B. Lord, que junto con Havelock, ayudó a finalizar el trabajo de Parry, defiende que los poetas, que no saben ni leer ni escribir, logran con mayor libertad componer sus obras. Pero Havelock también nos dice que mediante la escritura se consigue la liberación de la mente, dando pie a una mayor objetividad, mientras que con la oralidad se busca una necesidad de identificación.

Desarrollo

Por otro lado Arthur E. Christy y Henry W. Wells consideran que la oralidad es propia de gente a la que designan como “primitiva”, ensalzando así el carácter de la escritura como civilizador. Sumándose a estos se encuentra Edward W. Hopkins que también hace una distinción entre literatura y folclore (considerando esto último en posición inferior). Otro estudioso, Marshall McLuhan, defiende que la escritura colabora con el desarrollo racional, con la especialización y con el punto de vista fijo, substituyendo el ojo por el oído; lo que no quita, que para él sea también necesaria la oralidad en ciertos ámbitos: como la captación de figuras literarias.

Contraponiéndose a estos autores, está Walter Ong que se encuentra a favor de la oralidad, partiendo de la base de que todos los textos están relacionados con el sonido, directa o indirectamente, con el ambiente natural del lenguaje para transmitir una idea. Además, el sonido aparece en relación con el espacio y el tiempo. Ong, al igual que Lotman, no concibe la existencia de la escritura sin la oralidad, ya que podemos considerar la escritura como el sistema secundario de configuración que depende de su antecesora la oralidad, la cual genera un apoyo a ésta en ritmo, expresión y métrica. Muchos de los lenguajes que son propios de una cultura, que toma la oralidad como elemento mágico, y que no han sido recogidos gráficamente, sufren presiones, esto hace que desaparezcan poco a poco y por lo tanto que se pierdan las identidades únicas a las que hacían referencia. Ong apoya este argumento haciendo referencia a cuantas lenguas habrán sido olvidadas o se habrán transmutado en otras lenguas propias que no tenían constancia del lenguaje. Un buen ejemplo es que, de entre las miles de lenguas habladas por el hombre, únicamente algunas (106) han sido pasadas a la escritura. Además, hoy en día, de las tres mil lenguas existentes, sólo 78 poseen literatura escrita. Tampoco ignoremos, sin embargo, que años atrás existían dentro de la sociedad determinadas clases altas que sí tenían conocimiento de grafía, utilizada para documentos relevantes (tratados, contabilidades…) pero la mayoría de la población seguía conservando la memoria colectiva mediante la oralidad. Ong distingue pues dos tipos de oralidad. La oralidad primaria, que sería aquella que no está directamente relacionada con la escritura (la propia de sociedades primitivas), y la oralidad secundaria, que sería la que recibe un apoyo de la escritura.

También está David Olson, que defiende el importante papel que para él tiene la oralidad, pues desmonta esa supuesta superioridad de la escritura con seis modos propuestos por él: 1. La escritura es una transcripción o registro del habla. 2. La escritura es superior al habla. 3. El sistema alfabético es tecnológicamente superior al resto. 4. La escritura es un órgano de progreso social. 5. La cultura escrita es un instrumento de desarrollo cultural y científico. 6. La cultura escrita es un instrumento de desarrollo cognitivo. Aunque Olson lo que realmente intenta es igualar la oralidad y la escritura; pues la cultura occidental también le debe su importante desarrollo a la oralidad y no sólo a la fijación de los hechos mediante papel.

Ejemplificación

Podemos rescatar de lo anteriormente dicho a Homero, pues la Ilíada y la Odisea se nos presentan como dos de las mayores obras épico-líricas de transmisión oral. En las cuales podemos ver características ya citadas, como una gran acumulación de datos: por ejemplo la presentada en las guerras de la Ilíada, que los rapsodas memorizaban gracias a reglas mnemotécnicas, por su gran cantidad de información.

Dentro de la literatura oral podemos encontrar varios ejemplos, como las cantigas medievales transmitidas por trovadores y juglares; además de relatos, cuentos y leyendas populares que han sido transmitidos de generación en generación y que incluso encontramos hoy en día. Podemos destacar: a los Hermanos Grimm, a Héctor Gaitán, a Don Juan Manuel…

Voces relacionadas

literatura épica; literatura oral; cantigas medievales; relatos; cuentos; leyendas.

Bibliografía

  • Havelock, Eric A. (2008). La musa aprende a escribir. Reflexiones sobre la oralidad y escritura desde la Antigüedad hasta el presente. Trad. Antonio Alegre Gorri. Barcelona: Paidós.
  • Ong, Walter J. (1987) Oralidad y escritura. Tecnologías de la palabra. Trad. Angélica Scherp. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
  • Olson, David R., e Nancy Torrance comps. (1995). Cultura escrita y oralidad. Trad. Gloria Vitale. Barcelona: Gedisa.
  • Casas, Arturo. “A oralidade nos estudos literarios. Para unha cartografía teórico-crítica”. En Palabra viva: Galicia e Hispanoamérica, eds. Ana Chouciño y Mª Xesús Nogueira, 31-70. Santiago de Compostela: Universidade de Santiago de Comspostela, 2012.
  • Milman, Parry. “Studies in the epic technique of oral verse-making. I: Homer and Homeric style”. Harvard Studies in Classical Philology, (1930).
  • Levine, Caroline. “The Great Unwritten: World Literature and the Effacement of Orality”. Modern Language Quarterly 74.2 (2013): 217-237.