Mímesis

From Dictionary of World Literature
Jump to: navigation, search

por Paula Marín Buño, Marta Picos Domínguez, Antía Seco Cendán

Mímesis (del lat. mimēsis, y éste del griego μίμησις): dícese del concepto estético que consiste en la imitación —y en ocasiones recreación— de la naturaleza y tiene como finalidad esencial el arte.

Contents

Definición extensa

La mímesis es un concepto estético introducido por Platón en su obra Cratilo, en la que hace una referencia a la palabra “mimetikos”. Es, sin embargo, Aristóteles el que desarrolla el concepto y sostiene que los que imitan, imitan a los que obran y estos pueden ser clasificados en tres tipos: mejores, peores y semejantes. Es decir, Aristóteles enfoca la mímesis como un método didáctico.

Auerbach dice que, en la historia de la literatura occidental, esta imitación no es una imitación de la realidad como tal sino que lo es de una realidad temporal o incluso del estilo de la época. Mientras que Girard incluye el problema del deseo humano como factor de la conversión de la mímesis en un proceso que comienza como semejanza y termina convirtiéndose en la búsqueda de la diferenciación.

Historia del concepto

Aristóteles cree que se puede imitar de las siguientes formas: imitación con distintos recursos, imitación de distintas cosas e imitación de distinta manera. Pero concibe la imitación de un modo limitado, no cree que la imitación se vea sujeta a la visión de la sociedad que tenga la gente en una determinada época. También la utiliza para hacer una diferencia clara entre nobles y viles. La imitación de los nobles está representada en la tragedia —y en la épica— y la imitación de los viles está representada en la comedia —y en el yambo—, cabe añadir que la representación que se hace de los viles en la comedia no muestra la maldad de estos personajes sino la parte risible de ellos, que también forma parte de lo feo.

Auerbach va más allá y considera la definición de Aristóteles una definición restringida. Es decir, piensa que no profundiza en el concepto más que de un modo estético y didáctico cuando para Auerbach también es un concepto ligado enteramente a la temporalidad y a la época en la que se viva. Así que más allá de mera imitación, surge la mímesis como recreación, por ello as personas reinventan los viejos conceptos y no se limitan a repetir constantemente.

La concepción de la idea de mímesis para René Girard incluye el conflicto como factor determinante para comprender el proceso de imitación y añade que las obras literarias son mejores cuando se asemejan más a la realidad de las relaciones humanas, profundizando tanto en los sentimientos como en los deseos.

También entiende que la obra literaria debe tener un doble deseo imitador. Es decir, por una parte la obra deberá reflejar la ilusión mimética y por otra, deberá reflejar la desilusión mimética al descubrir que la realidad de la mímesis está sometida a los deseos de apropiación inherentes al ser humano.

Desarrollo

Si nos limitásemos a la definición de mímesis proporcionada por Aristóteles, tendríamos en la poiesis o literatura una imitación de la realidad que vive el autor; no obstante, la cuestión no era tanto si se imitaban sucesos reales o no, sino que se siguiese la ley de la verosimilitud (el eikos por el que un personaje de comedia tenía que ir de la infelicidad a la felicidad, y viceversa en una tragedia), que estuviesen bien encadenados y fuesen narrados de la forma más veraz posible para que el lector se los creyese. Por otra parte, esta concepción literaria tiene que ver con que la Poética aristotélica se basaba en el género teatral, lo que implicaba que la literatura significase la imitación de la acción, el mythoso argumento que según Aristóteles era la parte constitutiva más importante de una obra; Aristóteles no consideraba a la poesía como un género dentro de la literatura, dado que eran sentimientos de lo que hablaba, y no de una realidad material. Además, en este momento este concepto es aplicado solamente a las artes, las cuales se diferencian unas de otras según que método usen para imitar la realidad.

Con Auerbach surge la idea de mímesis estrechamente ligada a la historia de la literatura en Occidente. O sea, que la elección de aspectos que un autor ha de tener en cuenta para imitar en su futura obra varían dependiendo de la realidad de la época en la que le haya tocado vivir. Y ejemplifica su postura en las diferentes realidades que muestran autores como Homero hasta James Joyce.

Girard rompe con la concepción puramente estética que Aristóteles defendía, sosteniendo que el deseo es mimético por naturaleza, lo cual implica que todos los fenómenos consiguientes necesariamente deben tender a la reciprocidad. De este modo, el deseo provoca rivalidad y, por ello, lo que en un principio comienza como semejanza termina por convertirse en diferencia. Gracias al giro conceptual de Girard, hoy por hoy, el estudio de la mímesis representa un desafío para la Literatura al incluir el factor antropológico.

Aun así, todas las posturas coinciden en que no existe nada original como tal, sino que todo lo novedoso es el resultado de una reinvención o recreación por mímesis. Y, finalmente, al hacer una breve de recopilación de las definiciones anteriormente expuestas surge el siguiente problema, ¿es la Literatura un modo de entretenimiento o un modo de enseñanza y formación?

Ejemplificación

Auerbach ejemplifica la mímesis con la una escena de la Odisea que se corresponde con el momento en el que Odiseo, para entrar en su propio palacio se disfraza de vagabundo y Euriclea, su criada, lo reconoce. Concretamente, Auerbach se centra en porqué ella lo reconoce: la cicatriz de su muslo. En el momento en el que la criada identifica la cicatriz, se nos describe el origen de la misma —el resultado de una herida que Odiseo sufrió en una cacería de jabalíes junto a su abuelo, Autólico— y tras una presentación de Autólico, los lectores volvemos a la escena anterior, cuando Odiseo es descubierto por la criada. Auerbach afirma que un lector moderno pensaría que la intención del autor fue aumentar el interés del lector en la narración, pero esto es falso ya que de querer buscar este efecto, no lo intentaría crear mediante un elemento retardante del desenlace (Auerbach 1975, 9-30).

Girard ejemplifica la desilusión mimética en muchos de los rasgos del ressentiment de Friedrich Nietzsche, pues considera que el ressentiment del que habla el filósofo se trata de un deseo frustrado y traumatizado. La palabra ressentiment evoca la imagen de un obstáculo inamovible contra el cual choca el “sentimiento” inicial y a cual éste retorna obsesivamente sólo para verse frustrado de nuevo una y otra vez (Girard 1997, 85). Todo ello, es un producto del proceso de mímesis sometido al factor antropológico.

Voces relacionadas

literatura mundial, poiesis.

Bibliografía

  • Aristóteles. 1998. Poética. Traducido por José Alsina Clota. Barcelona: Icaria.
  • Auerbach, Erich. 1988. «La cicatriz de Ulises». En Mimesis: La representación de la realidad en la literatura occidental, traducido por Ignacio Villanueva y Eugenio Imaz, 9-30. México D. F: Fondo de Cultura Económica.
  • Girard, René. 1997. Literatura, mimesis y antropología. Traducido por Alberto L. Bixio. Barcelona: Editorial Gedisa.
  • Platón. 2002. Cratilo o Del lenguaje. Traducido por Atilano Domínguez. Madrid: Trotta.