Fábula

From Dictionary of World Literature
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por Santiago Acosta Argáez, Darlyn Carreira Krause, Juan Antonio Castro Maril, Alexandra Iglesias Cortes

Fábula (Inglés: Fable).

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Definición extensa

Nuestra idea de fábula procede, en realidad, de las colecciones de La Fontaine y sus continuadores a partir del siglo XVII, que se encargaron de remitir en primer lugar al género literario escrito en prosa o verso que reúne diversos relatos que simbolizan una sociedad, entrando así en competencia con los discursos historiográficos. La temática de la fábula en sus orígenes se basa en fábulas animalísticas, en relatos relativos a dioses u hombres y que podemos calificar alternativamente de mitos o anécdotas, o bien de cuentos. Hay que hacer notar que la fábula es uno de los géneros literarios que no se denomina con una palabra griega aunque bien es cierto que viene de los griegos. Esta paradoja se explica, precisamente, por las variaciones de la terminología griega que la designa. Desplazada del ámbito de la ficción, la fábula es considerada, en líneas generales, una composición literaria breve en la que los personajes se ven humanizados en la figura de animales u objetos, ya que estos tienen la capacidad de hablar, pensar por sí mismos y otras características. Normalmente, la fábula incluye en su desenlace una enseñanza moral de carácter doctrinal, ya que tiene una finalidad didáctica.

El término fábula también puede hacer alusión a una deidad alegórica dentro del mundo de las fábulas que es considerada hija del Sueño y de la Noche, dioses del Inframundo. Dicen que se casó con la Mentira, y que continuamente se entretenía en remedar a la Historia. La representan con una máscara puesta, y magníficamente vestida.

Historia del concepto

La fábula tiene su origen en las civilizaciones antiguas del Oriente Próximo, concretamente en Mesopotamia y la India, hacía el año 2000 a.C. Pero fue cultivada de forma más minuciosa en la época grecolatina, en donde obtuvo un mayor desarrollo literario influyendo posteriormente en la civilización romana, que también cultivó la fábula, siendo Fedro y Aviano los autores más célebres del género en esta época. Fedro, concretamente insistió en las variaciones, ampliaciones y originalidad que permite este género literario. En Grecia no fue fácil llegar a una delimitación de su contenido ni de su forma, lo que se puede observar en la serie de vacilaciones que hay en griego para denominar este género. También destacan en esta época la invención de la fábula togata, que surgió en reacción contra el Helenismo, siendo Titino su mayor representante. Dentro de la civilización grecorromana se sabe que la fábula era usada por los esclavos pedagogos para instruir mediante lecciones didácticas a los jóvenes a los que aleccionaban. La influencia de los cultivadores romanos de este género literario tuvo una importante repercusión en la Edad Media, convirtiéndose en un género con personajes predominantemente extraídos del mundo animal. Durante el Renacimiento la producción de la fábula se incrementó en gran medida gracias a los humanistas que se centraron intensivamente en su cultivo, destacando diversos autores entre los que incluso se encuentra Leonardo Da Vinci. En el siglo XIX, la fábula, se cultivó con empeño en el resto del mundo, salvo en Francia donde quedó relegada a un papel secundario. En el siglo XX cabe destacar a Ramón de Basterra en España, que hizo protagonistas de sus obras a objetos inanimados.

Desarrollo

Según el filósofo francés Henri – Louis Bergson (1859 – 1941), la fábula es un descubrimiento de esencial importancia a la hora de producir nuevas creaciones literarias ya que gracias a ellas las difusas relaciones entre lo religioso y lo poético quedan esclarecidas y ancladas dentro de una definición científica del mundo. En Literatura europea y Edad Media latina el filólogo alemán Ernst Robert Curtius busca completar esta definición de fábula dada por Bergson. Según nos cuenta Curtius, para Bergson la fábula procede de factores biológicos. Pero reafirmando la teoría de Scheler, Curtius asegura que la fábula es un elemento literario que va más allá de esas fronteras, ya que además de ser una fuente creadora de dioses y mitos ha sido capaz de alejarse del mundo religioso para ser empleada en cualquier ámbito debido a diversas causas, entre las que destaca la profesionalización de la teología en el siglo XIII. Gracias a esto, es posible analizar y comprender Europa dentro de un sentido histórico, ya que la fábula permite comprender la literatura europea en su conjunto, la cual es para Curtius un género literario que abarca la cultura mediterránea antigua y la cultura moderna de occidente.

Ejemplificación

La fábula es raíz y fuente inagotable de toda gran creación literaria. De esa función fabuladora surgieron la epopeya de Gilgamesh y el mito de la serpiente del paraíso, la Ilíada y la leyenda de Edipo, la Divina Comedia de Dante y la humana de Balzac. La fábula ha pasado como género literario de siglo en siglo y de milenio en milenio, lo que provoca que haya conseguido llegar al horizonte final del entramado de la literatura europea.

Bibliografía

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